Paolo Rodrigo Lopez Delgado

TAIPEI

Experiencia de viaje a A Li Shan en Taiwán
Paolo Rodrigo Lopez Delgado
(Paraguay)

Mi nombre es Paolo Rodrigo Lopez Delgado, soy estudiante becario paraguayo, actualmente curso el último año de la carrera de Comercio Internacional en la Universidad Nacional de Taiwán. Desde que llegué a la Isla de Formosa, he tenido la oportunidad de visitar hermosos lugares, pero la experiencia que más me gustó hasta este momento, fue el viaje que realizamos con un grupo de compañeros de la universidad a la región de A Li Shan, ubicado en un lugar privilegiado de Taiwán, cerca de la ciudad de Chiayi, al sur de la isla. Debo decir que he tenido una experiencia única y confortable al disfrutar de la naturaleza y paisaje del lugar.

En A Li Shan, he observado las majestuosas montañas que superarían fácilmente un promedio de 2.500 metros de altura, donde resalta en belleza la incomparable ‘‘Montaña de Jade’’. Durante el recorrido por la zona, a parte de ser muy divertido, también fue muy interesante para mí. Observar el paisaje, disfrutar de la naturaleza, de la fauna de este privilegiado lugar me causó una agradable sensación de bienestar; considerando que el clima es muy agradable permitiendo respirar un aire fresco y sano que nos ayuda a renovar las energías perdidas con el ritmo agitado que nos toca vivir en el día a día. He notado que debido a la altura de las montañas, se siente una agradable brisa tropical, ambiente que permite apreciar durante todo el trayecto de ascenso a la montaña, un impresionante paisaje cargado de plantaciones de plátanos y hermosas palmeras, tornándose esto en un deleite para la vista de los turistas y lugareños de la zona. También he observado la majestuosidad de unos peculiares árboles: los gigantes cipreses rojos taiwaneses, que según nos ha comentado nuestro guía turístico, han estado creciendo en el área por más de 2.000 años.

  • 太魯閣國家公園
  • 雪霸國家公園

El paisaje no está completo si no logramos apreciar las casitas de media altura construidas en la ladera de la montaña, las formaciones rocosas naturales, los pequeños causes de arroyitos que recorren el lugar, los bosques y las ruinas de un hermoso templo Shintoísta. No debo olvidar las delicias culinarias del lugar, que sin lugar a dudas hay que probarlas durante esta visita.

Durante el corto tiempo que pude estar en ese lugar maravilloso, tuve la oportunidad con mis compañeros de ir hasta el punto más alto de la montaña y observar el crepúsculo de un hermoso, único y agradable amanecer, que a tempranas horas del día se puede apreciar entre las montañas y las nubes que las tocan, momento en que los rayos del sol se asoman lentamente sobre el lugar. Definitivamente, se siente la magia de la naturaleza, la que ofrece un espectáculo difícil de encontrar.

La frescura del lugar, hace que el turista aprecie mejor el lugar si lo visita en épocas de primavera o verano.

 


Paolo Rodrigo Lopez Delgado

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